"Decir que murió es una mentira."
Dedicado a Gustavo Cerati
Hoy anunciaron el fallecimiento de Gustavo Cerati, no hace falta hacer presentación alguna, solo diré que es mi Dios en el aspecto musical, lo máximo.
Decir que murió es una mentira. No existe muerte alguna cuando llevas a alguien en el corazón y en la mente, en la carne, en la misma alma. Cerati es parte elemental en mi vida, me ha acompañado en los momentos más felices y trágicos; directa o indirectamente Gustavo tocó profundamente la vida de millones de personas con su voz, su música, sus letras, sus acordes mágicos en guitarra, su personalidad arrolladora. Deja un legado imborrable en mi vida. Yo no despido a Cerati, porque lo llevo dentro de mi.
El primer contacto con la música de Cerati fue a través de Jaime "Jimmy" Porcayo Loza, un gran amigo y hermano de mi mejor amigo Javier Porcayo Loza. Jimmy me recomendó "Ella Uso Mi Cabeza Como Un Revolver" para sanar algunos pensamientos sombríos amorosos con mi primer amor (calculo por tiempos y fechas que fue ella) . Al m omento de escucharlo quedé impactado, una voz potente, nítida, profunda, acordes e interacciones entre instrumentos que no sonaban a nada parecido más que a Soda y a Cerati. Ese fue el arranque para mi amor más grande musicalmente hablando: Cerati.
Cerati me ha acompañado en mis momentos de perdidas, fracasos, desamores, y siempre tenía algo brillante que decir, reconfortaba mi alma. Las lagrimas pesaban menos con Gustavo cantando "Zona de Promesas" , podía acabar con todo, e incluso, sembrar un poco de esperanza y alegría en ese momento gris.
La espera entre el lanzamiento de un disco y otro , parecía ser eterna, y sus mayores admiradores nos dejábamos sorprender, Gustavo con su enorme talento no solo nos sorprendía, Nos enamoraba más y más con su contante evolución artística.
No hay una mejor canción para hacer el amor que "Ciudad de la Furia", tener a una mujer que amas desnuda, poseerla, estar dentro de ella; y Cerati armonizando el momento es realmente sexual y erótico, una fantasía que pude cumplir a mi antojo. "Me dejarás dormir al amanecer entre tus piernas..."
Recuerdo la primera vez que vi a Cerati en vivo, fue en México DF en el Auditorio Nacional, en el arranque de la gira "Ahí Vamos" en 1 de junio de 2006. La garganta se me cerró, mis ojos se llenaron de lagrimas, la emoción de ver a mi ídolo en vivo por vez primera es algo milagroso, divino.
Lo vi en Ahi Vamos en Auditorio y Palacio de los Deportes, tuve la fortuna de verlo en 2007 con Soda en Foro Sol ante más de 55,000 personas que al igual que yo vibraron con el milagroso reencuentro de los Soda. La última vez que lo vi fue en Auditorio Nacional presentando "Fuerza Natural" tuve el honor de asistir acompañado de mi amigo y hermano Javier Porcayo. En todas las ocasiones mis ojos seguían llenos de lagrimas de felicidad, en nudo en la garganta se transformaba hasta el punto de quedarme afónico de tanto cantar con Gustavo ahí, en vivo. Esos pequeños instantes son felicidad pura.
Tengo un ritual, cada nuevo año, en el minuto cero pongo un DVD de Gustavo o de Soda en algún concierto, no hay una mejor manera de iniciar el ciclo nuevo que con Gustavo cantando y deleitándome con su bendita música.
Vino la etapa difícil, y siempre desee que Gustavo regresara y volviera a hacer un nuevo disco, con toda mi alma desee volverlo a ver en un concierto. Rece por él, por su mejoría, por el milagro. Prometí como una especie de "Manda" no volverme a morder las uñas, hábito que tenía muy arraigado, con tal de su mejoría. No pienso volvérmelas a morder, en todo lo que me reste de vida.
Cerati es un Dios musical, mi ídolo, mi máximo. Hoy ya hay un rumbo definido y la etapa crítica de su salud por fin terminó, siempre con esperanza pero no puedo fingir estar de acuerdo o satisfecho con este "final".
No hay para mí, nadie más grande que Cerati en la música, así como Dios para mi religión, así como el Che para la revolución, como el Gabo para la literatura. Yo no puedo decir que lo despido porque Gustavo esta siempre presente en mí; en cada sonrisa, en cada lagrima, en cada borrachera, en cada vez que hago el amor, en cada beso, en cada adiós.
Gustavo Cerati me ha dado con su arte sensaciones invaluables que estarán conmigo hasta mi último respiro. Yo no puedo decir que murió, es una mentira, Cerati se transformo en materia, en energía, amor, música que viajará por todo el universo y estará presente en la vida de millones de admiradores suyos, como yo.
Mi ser entero esta triste por la perdida física, pero sé que Gustavo vive eterno en mi corazón, en mi alma, en mi mente.
¡Gracias Totales Gustavo Cerati! ¡Te Amo Carajo!
Kevin Gómez Muñoz
Taxco Guerrero, México, 4 de Septiembre 2014. 23.00 hrs.

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